Las violencias relacionadas con jóvenes deben ser analizadas en plural, dado que setrata de versiones múltiples de fenómenos que no admiten simplificaciones. Existen muchas expresiones de violencias (desde la violencia doméstica y la violencia sexual, hasta la violencia social y política, pasando por las violencias que se despliegan en las instituciones –como la escuela y la familia- y muchas otras esferas específicas) y también múltiples juventudes, atendiendo los diferentes contextos sociales en los quese “vive” la etapa juvenil (varones y mujeres, pobres y ricos, urbanos y rurales,estudiantes y trabajadores, negros y blancos, homosexuales y heterosexuales, etc.).
Las y los jóvenes se relacionan con las violencias en su calidad de víctimas y/o en su condición de victimarios, según sean receptores o actores de dichas violencias. En ambas esferas, la presencia juvenil es tan significativa como preocupante, al punto que se puede afirmar que las y los jóvenes son los principales receptores de violencias ya la vez protagonistas centrales del uso de la violencia como práctica de relacionamiento social en diversas esferas de su vida cotidiana. Desde este ángulo, en estas notas no se utiliza la expresión “violencia juvenil”, pues la misma estigmatiza a los propios jóvenes y desconoce las múltiples formas de violencias dirigidas contra ellos. Sin duda, la utilización permanente y generalizada de dicha expresión no es casual ni inocente. En realidad, a una buena parte de nuestras sociedades le interesa el tema con este criterio reduccionista (violencia juvenil) sin preguntarse por las causas de dicha problemática ni por las muchas expresiones de violencias ejercidas contra las y los jóvenes.













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