jueves, 2 de febrero de 2012

La prevención de las drogodependencias en el tiempo de ocio

Este documento es un manual de formación, para prevenir el consumo de drogas en adolescente quienes asocian el tiempo de ocio con el consumo de drogas.


La asociación entre drogas y diversión, es algo que se está dando entre los jóvenes, siendo el consumo de  de ciertas drogas especialmente el alcohol el que ha terminado por convertirse en un referente obligado de la cultura juvenil, en un componente esencial de su ocio. El consumo de alcohol y otras drogas se configura como una actividad fundamental en el ocio de nuestros jóvenes, en particular durante los fines de semana. De este modo el consumo de drogas "recreativas" ha pasado a convertirse en un elemento clave de la diversión, junto con la música, el baile y la compañía de otros jóvenes, de este modo el consumo de drogas se perciben desde una posición de "normalidad", no sólo por los propios jóvenes que las consumen, sino también por una gran parte de la sociedad.


Las bases sobre las cuales debe apoyarse la acción preventiva son esencialmente tres:


• La necesidad de impulsar políticas de prevención integrales, que incorporen actuaciones dirigidas tanto al control o la reducción de la oferta como de la demanda de drogas y que incidan de forma coordinada sobre diferentes sectores de la población.

• La educación como herramienta de la acción preventiva. El uso de drogas constituye un fenómeno con un marcado carácter social, que no puede desvincularse de otros fenómenos y dimensiones sociales y que está íntimamente ligado a los valores dominantes, a las formas de organización social, etc. De hecho, los objetivos de las estrategias que actualmente se vienen ensayando en el campo de la prevención de las drogodependencias están íntimamente vinculados a los procesos educativos (mejora de conocimientos, cambio de actitudes, desarrollo de competencias personales y de habilidades y sociales,educación en valores, etc.).

• El necesario rigor técnico y científico que debe tener cualquier actuación preventiva. En consecuencia todo programa preventivo debe ajustarse a una serie de requisitos metodológicos y técnicos, en consonancia con los "Criterios básicos de intervención en los programas de prevención de las drogodependencias".


Una de las estrategias preventivas ensayadas en el campo de la prevenciónla constituye la denominada "generación de alternativas", que parte de la evidencia de que algunas formas de ocupación del tiempo libre se asocian con el consumode drogas y otras por el contrario resultan más o menos incompatibles con dichos consumos. En síntesis, estas estrategias tratan de satisfacer determinadas necesidades de los adolescentes y jóvenes ofertando para ello actividades de ocio saludables.


 Pero la importancia del ocio en relación con la prevención de las drogodependencias va más allá de la mera generación de alternativas de ocio o de la sustituciónde ciertas actividades por otras que no comporten riesgos. El ocio es fundamental porque se configura como un espacio privilegiado desde el cual desarrollar diferentes estrategias preventivas.


 Conviene tener presente que en el contexto del ocio los adolescentes se socializan, adquieren valores, ideas, comportamientos, aprenden formas de relacionarse, orientan su vida cotidiana, un proceso que puede ser condicionado con un trabajo de orientación educativa.


Si se analizan las principales estrategias de intervención que se están llevando acabo en el campo de la reducción de la demanda de drogas, puede comprobarse como muchas de ellas pueden aplicarse desde contextos de ocio vinculados, bien aespacios deportivos o culturales, bien a espacios comunitarios o extra escolares.


 En particular dos de estas estrategias preventivas, que además han demostrado una elevada eficacia, pueden ser fácilmente desarrolladas desde contextos de ocio:


1. Las conocidas como estrategias de influencia, que persiguen incrementar los conocimientos y modificar las actitudes frente a las drogas, y que se concretan habitualmente en actividades informativas y de sensibilización, son fácilmente canalizables en espacios de ocio.


2. Las estrategias de desarrollo de competencias, que pretenden mejorar los recursos y las habilidades personales de los sujetos para que puedan afrontar situaciones de la vida cotidiana que actúan promoviendo el uso de drogas, se concretan en una serie de actividades dirigidas a mejorar la autoestima de los sujetos, sus capacidades cognitivas y afectivas, las habilidades sociales y de toma de decisiones, etc.


 Estas actividades tienen como elemento común el de instrumentalizarse en un proceso educativo que puede desarrollarse tanto desde contextos educativos formales (la familia, la escuela), como informales(el grupo de iguales, un club deportivo, una asociación juvenil o cultural, etc.).

 
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