Una buena noticia la dieron científicos filandeses al indicar que la enfermedad de Alzheimer podría predecirse porque está precedida por un marcador bioquímico que puede detectarse en la sangre y que indica que una persona sufre las primeras etapas del trastorno. Y si las investigaciones sobre la estimulación cerebral profundan demuestran que pueden reducir y/o revertir el alzheimer, quizás no sólo se podría predecir quien lo sufrirá sino hasta prevenir
Un análisis simple de sangre predeciría qué personas desarrollarán Alzheimer meses e incluso años antes de que aparezcan los primeros síntomas de la enfermedad. Tal como expresan los investigadores, aunque todavía no se cuenta con tratamientos capaces de prevenir esta enfermedad, el diagnóstico temprano es esencial tanto para retrasar la aparición de Alzheimer como para mejorar la calidad de vida del paciente.
Esta investigación se ha llevado a cabo con un número pequeño de personas y el hallazgo podría ser una herramienta potencial para diagnosticar la enfermedad, afirman los científicos del Centro de Investigación Técnica VTT y la Universidad de Finlandia Oriental.
Tal como señalan los investigadores en Translational Psychiatry (Psiquiatría Traslacional), este análisis junto con una prueba neurocognitiva del paciente podrían identificar a quienes están en riesgo y necesitarán tratamiento en el futuro.
Se sabe que la enfermedad de Alzheimer progresa de forma gradual y se cree que las etapas previas a la enfermedad pueden desarrollarse durante varias décadas.
La etapa previa a la demencia, llamada deterioro cognitivo leve (DCL), se caracteriza por síntomas ligeros que, sin embargo, pueden llegar a afectar las actividades diarias más complejas del paciente.
Pero aunque presentar DCL puede incrementar el riesgo de desarrollar Alzheimer también se considera que esta etapa es una fase de transición normal del envejecimiento y no siempre un paciente con DCL va a progresar a Alzheimer e incluso puede retornar a un estado normal.
El objetivo de la nueva investigación, como explica el profesor Matej Oresic, era descubrir si hay algún cambio en los procesos moleculares y bioquímicos que pueden mostrar quienes entre los pacientes con DCL desarrollarán Alzheimer y quienes no.
El profesor Oresic y su equipo estudiaron a 143 pacientes que presentaban DCL, 37 pacientes con Alzheimer y 46 individuos sanos.
Los investigadores utilizaron un método, llamado metabolómica, que consiste en analizar los procesos químicos que involucran a los metabolitos, las moléculas que se utilizan o producen en el metabolismo.
Mediante esta técnica produjeron varios perfiles de metabolitos del suero de la sangre asociados a la progresión del Alzheimer.
Durante los 27 meses del estudio, 52 de los 143 pacientes con DCL desarrollaron Alzheimer.
Cuando los científicos analizaron sus muestras de sangre observaron que los 52 mostraban cambios en tres metabolitos asociados a la progresión de la enfermedad.
Estos compuestos en la sangre, dicen los científicos, están vinculados a los cambios que se cree ocurren en las neuronas cuando se desarrolla el trastorno, como la hipoxia (falta de oxigeno) y el estrés oxidativo.
Y pueden ser utilizados como una "huella molecular" para identificar de forma temprana qué pacientes con DCL desarrollarán Alzheimer.
Por eso sería muy valioso contar con una herramienta que ayude a detectar a los individuos en riesgo de la enfermedad.
Todavía, sin embargo, será necesario llevar a cabo más estudios para confirmar estos resultados.
Tal como expresa el doctor Simon Ridley, jefe de investigación de la organización Alzheimer Research Uk, "con los miles de millones de reacciones químicas que ocurren en nuestro organismo todo el tiempo, los metabolitos ofrecen una mina de oro de información potencialmente muy valiosa para los científicos".
"Este estudio presenta resultados preliminares prometedores de que las huellas bioquímicas en la sangre puedan ayudar a la identificación de personas en mayor riesgo de desarrollar Alzheimer", agrega el experto.
Fuente: BBC
* Otra investigación presentada el mes pasado, informaba el hallazgo de científicos canadienses, los cuales al realizar un estimulación eléctrica profunda en el cerebro pudieron revertir los estragos del mal de Alzheimer en contraposición a lo que siempre se creía, que el encogimiento del cerebro, la declinación de sus funciones y la pérdida de memoria eran fenómenos irreversibles.
Sin embargo, los científicos canadienses decidieron utilizar la técnica de
En dos pacientes, se ha logrado detener la declinación y su memoria hasta creció, después que se les realizara una estimulación cerebral profunda, que consistió en la aplicación directa de electricidad a las regiones cerebrales.
La estimulación cerebral profunda ha sido utilizada en decenas de miles de pacientes de Parkinson, así como en otros que padecen depresión o del síndrome de Tourette. Lo que no se sabe es cómo funciona.
El procedimiento se realiza bajo anestesia local. Una imagen de resonancia magnética identifica el objetivo dentro del cerebro.
Se fija la cabeza en una posición, se deja al descubierto una pequeña región del cerebro y se colocan pequeños electrodos cerca de la región del cerebro que se desea estimular.
Los electrodos se conectan a una batería que se implanta bajo la piel, próxima a la clavícula.
El profesor John Stein, de la Universidad de Oxford, dice: "Mucha gente diría que no sabemos por qué funciona."
Su teoría es que, en el mal de Parkinson, las células cerebrales se ven atrapadas en un patrón de reventones eléctricos, seguidos de silencios, luego estallidos, después silencios.
La estimulación de alta frecuencia continua viene a interrumpir este patrón. Sin embargo, Stein acepta que "no todo el mundo concordará con esta explicación."
El cómo puede la estimulación cerebral jugar un papel en el Alzheimer es aún un misterio mayor.
En el Alzheimer, el hipocampo es una de las primera regiones que se encoge. Se trata del centro de la memoria que convierte la memoria de corto plazo en memoria de largo plazo.
Su daño conduce a los primeros síntomas del Alzheimer, pérdida de la memoria y desorientación.
En sus últimas etapas del Alzheimer, las células del cerebro están muertas o moribundas en la totalidad del órgano.
El estudio de la Universidad de Toronto trabajó con seis pacientes con la enfermedad. La estimulación cerebral profunda fue aplicada al arco cerebral, o fornix, una parte del cerebro que transmite mensajes al hipocampo.
El investigador jefe, el profesor Andrés Lozano, dice que lo normal es un encogimiento previsible del hipocampo de un 5% al año, como promedio, en los pacientes de Alzheimer.
Después de 12 meses de estimulación, afirma que un paciente experimentó un 5% de aumento mientras que otro tuvo un aumento de 8%. Este crecimiento le pare enorme ya que nunca habían visto crecer el hipocampo, en ninguna circunstancia.
"Se trata de la primera vez que la estimulación del cerebro en un ser humano produce probadas formas de crecimiento en un área del cerebro."
En cuanto a síntomas, el doctor Lozano dice: "uno de los pacientes, se encuentra mejor tras un año de estimulación, de manera que se puede decir que su Alzheimer ha retrocedido."
Estos hallazgos fueron presentados ante la conferencia de la Sociedad para la Neurociencia, en noviembre, pero están por publicarse en alguna revista científica.
Según Lozano, los experimentos en animales probaron que este tipo de estimulación es capaz de crear nuevas células nerviosas.
Por su parte, el profesor Stein dice sentirse "muy alentado" por estos primeros descubrimientos, pero que la demostración clave está en demostrar "que hubo un mejoramiento en la memoria."
La doctora Marie Janson, de Alzherimer's Research UK, dijo que "sería muy significativo" si se pudiera revertir el encogimiento del cerebro y que "si se pudiera demorar el comienzo del Alzheimer en unos cinco años, se reduciría la gente afectada por el mal a la mitad."
Para determinar si se trata de un hallazgo real o de un resultado erróneo, los investigadores se disponen a llevar a cabo un estudio mayor.
Lozano dice que, por el momento, "hay que proceder con cautela, todo esto está en su estapa inicial y los pacientes involucrados son un número muy pequeño."
A partir de abril, el grupo investigador apunta a trabajar con 50 pacientes con un Alzheimer medio. A todos se les implantarán los electrodos, pero sólo la mitad de ellos los tendrá activados.
Los investigadores podrán verificar, entonces, si hay alguna diferencia en el hipocampo entre ambos grupos.
El gupo examinará específicamente a pacientes con Alzheimer medio debido a que, de los seis pacientes con el mal, sólo mejoraron los dos con los síntomas más suaves.
Una teoría que está en consideración es que, pasado un cierto nivel de daño, los pacientes entran en un estado de irrecuperabilidad.
Fuente: BBC
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