En este libro Thomas Szasz que considera qu la enfermedad mental es un mito, aplica el mismo concepto para la psicoterapia, y si la enfermedad es un desorden corporal y de de procesos físicos químicos, el darles tratamiento a través de la psicoterapia resulta una estafa. Vuelvo a expresar mi opinión contraria a Szasz, ya que se ha observado por ejemplo que la psicoterapia cognitiva produce cambios neurobiológicos (1).
Creo que los que asumen y han asumido esta posición se mantienen en una posición que voy a expresar por una analogía "la Tierra es plana hasta que no me demuestren lo contrario ". Ya la ciencia está mostrando que lo que era subjetivo puede demostrarse científicamente.
Es posible que muchas psicoterapias no tengan resultados satisfactorios, y que muchos terapeutas estafen a sus pacientes cobrándoles por tan sólo escucharlos, pero que se diga que la psicoterapia es una estafa no estoy acuerdo como tampoco que las llamadas enfermedades mentales sólo deben tratarse a nivel físico químico.
Thomas Szasz, es un médico psiquiatra, psicoanalista el ha escrito varias obras, publicó “El mito de la enfermedad mental”, que inició un debate mundial sobre los denominados trastornos mentales. Szasz anota que la mente no es un órgano anatómico como el corazón o el hígado; por lo tanto, no puede haber, literalmente hablando, enfermedad mental. Cuando hablamos de enfermedad mental estamos hablando en sentido figurado, como cuando alguien declara que la economía del país está enferma. Los diagnósticos psiquiátricos son etiquetas estigmatizadoras aplicadas a personas cuyas conductas molestan o ofenden a la sociedad. Si no hay enfermedad mental, tampoco puede haber hospitalización o tratamiento para ella. Desde luego, las personas pueden cambiar de comportamiento, y si el cambio va en la dirección aprobada por la sociedad es llamado cura o recuperación.
Por consiguiente, las intervenciones psiquiátricas deben ser definidas con claridad como voluntarias o involuntarias. En las voluntarias, la persona busca la ayuda del profesional movida por sus problemas. Típicamente, el individuo es un beneficiario de la intervención del psiquiatra. En las involuntarias, la sociedad impone la intervención. Típicamente, el individuo es una víctima de la acción del psiquiatra, en tanto que la sociedad(la familia) es la beneficiaria. La psiquiatría involuntaria es incompatible con los principios de una sociedad democrática y libre, y debe ser abolida.
Su propósito inicial era únicamente demostrar que la enfermedad mental era una enfermedad metafórica o falsa, y que la psiquiatría era una medicina falsa o metafórica.Sin embargo no se detuvo allí. A partir de ahí dedujo que la hospitalización mental no era la clase de Intervención quirúrgica que pretendía ser. Si se realiza involuntariamente, la hospitalización significa la expulsión de la sociedad, tal y como había ocurrido a través de la historia de la psiquiatría; si es voluntad, entonces es un escape de la sociedad, tal y como sucede actualmente. De acuerdo con ello se dedicó a examinar y exponer los complejos aspectos históricos, lingüísticos, morales y sociológicos de las distintas ideas e intervenciones psiquiátricas, muchas de las cuales están caracterizadas por una combinación insidiosa y profunda de enfermedad y desviación, enfermedad e inmoralidad, curación y control, tratamientos y tortura.
Este libro representa un esfuerzo por desmitificar la psiquiatría y complementa El mito de la enfermedad mental. Así como la enfermedad mental es el concepto central de lo que supuestamente estudian los psiquiatras, también la psicoterapia es la práctica paradigmática en la que supuestamente están comprometidos.
La tarea de la desmitificación psiquiátrica estaría por lo tanto incompleta sin el escrutinio de las ideas e intervenciones que los psiquiatras designan por medio del término psicoterapia. Las conclusiones de esta investigación están por supuesto prefiguradas por las conclusiones de sus investigaciones anteriores en el campo psiquiátrico.
Ha argumentado que la enfermedad significa, y sólo debería significar, un desorden del cuerpo. Es un término que debería utilizarse con referencia a sucesos o procesos físico-químicos —por ejemplo: defectos genéticos, invasiones del cuerpo por microorganismos, alteraciones en el metabolismo— que se manifiestan por medio de cambios funcionales o estructurales, considerados como indeseables, en el cuerpo. (En el post anterior puede leerse cómo si se producen cambios estructurales en el cerebro y también bioquímicos en las llamadas enfermedades mentales).
La enfermedad médica tiene la misma relación con la enfermedad mental que el significado literal tiene con el significado metafórico. En esta obra argumentará lo que significa el tratamiento, y lo que únicamente debería significar: una intervención fisico química en la estructura y la función del cuerpo con el propósito de combatir o curar una enfermedad.
El término psicoterapia, mientras se utilice con referencia a dos o más personas que se hablan y se escuchan, será un término erróneo y una categoría confusa. En cuanto puede ayudar a las personas, puede creerse que la psicoterapia se parece al tratamiento médico tradicional, pero no lo es. En sentido estricto, no existe tal psicoterapia. A semejanza de la enfermedad mental, la psicoterapiaes una metáfora y un mito. Hipnosis, sugestión, psicoanálisis, o cualquier nombre que sele dé a la llamada psicoterapia, son nombres que damos a las personas que se hablan yse escuchan de una forma especial. Llamando "psicoterapia" a ciertos tipos de encuentros humanos, sólo impedimos nuestra capacidad para entenderlos
Los temores y las debilidades son "síntomas psiquiátricos"; las personas que exhiben estas y otras innumerables manifestaciones de "enfermedades psiquiátricas" son "pacientes psiquiátricos"; y las intervenciones que buscan o se les imponen son "tratamientos psiquiátricos", entre los cuales las "psicoterapias" ocupan un rango prominente. En varias obras anteriores ha argumentado que todo este sistema entrelazado de conceptos, creencias y prácticas resulta incorrecto e inmoral.
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¿ Son las enfermedades mentales un mito ?
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Es posible que muchas psicoterapias no tengan resultados satisfactorios, y que muchos terapeutas estafen a sus pacientes cobrándoles por tan sólo escucharlos, pero que se diga que la psicoterapia es una estafa no estoy acuerdo como tampoco que las llamadas enfermedades mentales sólo deben tratarse a nivel físico químico.
Thomas Szasz, es un médico psiquiatra, psicoanalista el ha escrito varias obras, publicó “El mito de la enfermedad mental”, que inició un debate mundial sobre los denominados trastornos mentales. Szasz anota que la mente no es un órgano anatómico como el corazón o el hígado; por lo tanto, no puede haber, literalmente hablando, enfermedad mental. Cuando hablamos de enfermedad mental estamos hablando en sentido figurado, como cuando alguien declara que la economía del país está enferma. Los diagnósticos psiquiátricos son etiquetas estigmatizadoras aplicadas a personas cuyas conductas molestan o ofenden a la sociedad. Si no hay enfermedad mental, tampoco puede haber hospitalización o tratamiento para ella. Desde luego, las personas pueden cambiar de comportamiento, y si el cambio va en la dirección aprobada por la sociedad es llamado cura o recuperación.
Por consiguiente, las intervenciones psiquiátricas deben ser definidas con claridad como voluntarias o involuntarias. En las voluntarias, la persona busca la ayuda del profesional movida por sus problemas. Típicamente, el individuo es un beneficiario de la intervención del psiquiatra. En las involuntarias, la sociedad impone la intervención. Típicamente, el individuo es una víctima de la acción del psiquiatra, en tanto que la sociedad(la familia) es la beneficiaria. La psiquiatría involuntaria es incompatible con los principios de una sociedad democrática y libre, y debe ser abolida.
Su propósito inicial era únicamente demostrar que la enfermedad mental era una enfermedad metafórica o falsa, y que la psiquiatría era una medicina falsa o metafórica.Sin embargo no se detuvo allí. A partir de ahí dedujo que la hospitalización mental no era la clase de Intervención quirúrgica que pretendía ser. Si se realiza involuntariamente, la hospitalización significa la expulsión de la sociedad, tal y como había ocurrido a través de la historia de la psiquiatría; si es voluntad, entonces es un escape de la sociedad, tal y como sucede actualmente. De acuerdo con ello se dedicó a examinar y exponer los complejos aspectos históricos, lingüísticos, morales y sociológicos de las distintas ideas e intervenciones psiquiátricas, muchas de las cuales están caracterizadas por una combinación insidiosa y profunda de enfermedad y desviación, enfermedad e inmoralidad, curación y control, tratamientos y tortura.
Este libro representa un esfuerzo por desmitificar la psiquiatría y complementa El mito de la enfermedad mental. Así como la enfermedad mental es el concepto central de lo que supuestamente estudian los psiquiatras, también la psicoterapia es la práctica paradigmática en la que supuestamente están comprometidos.
La tarea de la desmitificación psiquiátrica estaría por lo tanto incompleta sin el escrutinio de las ideas e intervenciones que los psiquiatras designan por medio del término psicoterapia. Las conclusiones de esta investigación están por supuesto prefiguradas por las conclusiones de sus investigaciones anteriores en el campo psiquiátrico.
Ha argumentado que la enfermedad significa, y sólo debería significar, un desorden del cuerpo. Es un término que debería utilizarse con referencia a sucesos o procesos físico-químicos —por ejemplo: defectos genéticos, invasiones del cuerpo por microorganismos, alteraciones en el metabolismo— que se manifiestan por medio de cambios funcionales o estructurales, considerados como indeseables, en el cuerpo. (En el post anterior puede leerse cómo si se producen cambios estructurales en el cerebro y también bioquímicos en las llamadas enfermedades mentales).
La enfermedad médica tiene la misma relación con la enfermedad mental que el significado literal tiene con el significado metafórico. En esta obra argumentará lo que significa el tratamiento, y lo que únicamente debería significar: una intervención fisico química en la estructura y la función del cuerpo con el propósito de combatir o curar una enfermedad.
El término psicoterapia, mientras se utilice con referencia a dos o más personas que se hablan y se escuchan, será un término erróneo y una categoría confusa. En cuanto puede ayudar a las personas, puede creerse que la psicoterapia se parece al tratamiento médico tradicional, pero no lo es. En sentido estricto, no existe tal psicoterapia. A semejanza de la enfermedad mental, la psicoterapiaes una metáfora y un mito. Hipnosis, sugestión, psicoanálisis, o cualquier nombre que sele dé a la llamada psicoterapia, son nombres que damos a las personas que se hablan yse escuchan de una forma especial. Llamando "psicoterapia" a ciertos tipos de encuentros humanos, sólo impedimos nuestra capacidad para entenderlos
Los temores y las debilidades son "síntomas psiquiátricos"; las personas que exhiben estas y otras innumerables manifestaciones de "enfermedades psiquiátricas" son "pacientes psiquiátricos"; y las intervenciones que buscan o se les imponen son "tratamientos psiquiátricos", entre los cuales las "psicoterapias" ocupan un rango prominente. En varias obras anteriores ha argumentado que todo este sistema entrelazado de conceptos, creencias y prácticas resulta incorrecto e inmoral.
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