Un niño argentino que nació con una lesión cerebral se le diagnosticó que producto de dicha lesión jamás iba a caminar, ya que el daño limitaría su motricidad, tanto en las extremidades inferiores como superiores; pero el padre jamás se dio por vencido y lo que la ciencia no pudo darle a su hijo, él lo hizo posible y ahora su hijo camina.
Jorge Cardile, padre de Ivo de 7 años de edad es dueño de un taller mecánico y un mes construyó una máquina usando láminas de madera y piezas de una bicicleta, con el tiempo perfeccionó su estimulador de marcha, que ha beneficiado positivamente a su hijo, viendo sus logros Jorge invitó a otras personas cuyos hijo tenían el mismo problema que el suyo a usar su invento, ya tiene cuatro de estas máquinas que decenas de personas las están usando y beneficiándose de ella en la pequeña clínica que él ha montado.
Sus aparatos dice endereza la columna, corrige las posturas y favorece que los niños avancen mentalmente.
El está buscando alguien que pueda financiar su proyecto a fin de que pueda llegar a más personas.
Este caso me parece una gran lección de lo que el amor proactivo es capaz de lograr, muchos padres que si bien aman intensamente a sus hijos ante un diagnóstico así entran en depresión, confusión, o confían plenamente en lo que la ciencia les dice, él amor de este hombre le hizo luchar contra lo que la ciencia le decía, no aceptar lo que le vaticinaban a su hijo y venció.
Si alguien que lee este artículo y ve el video y tiene o conoce de un niño con lesión cerebral del cuál se dice jamás caminará, sepa que la ciencia se equivoca y existe la posibilidad de que si pueda hacerlo.
Jorge Cardile, padre de Ivo de 7 años de edad es dueño de un taller mecánico y un mes construyó una máquina usando láminas de madera y piezas de una bicicleta, con el tiempo perfeccionó su estimulador de marcha, que ha beneficiado positivamente a su hijo, viendo sus logros Jorge invitó a otras personas cuyos hijo tenían el mismo problema que el suyo a usar su invento, ya tiene cuatro de estas máquinas que decenas de personas las están usando y beneficiándose de ella en la pequeña clínica que él ha montado.
Sus aparatos dice endereza la columna, corrige las posturas y favorece que los niños avancen mentalmente.
El está buscando alguien que pueda financiar su proyecto a fin de que pueda llegar a más personas.
Este caso me parece una gran lección de lo que el amor proactivo es capaz de lograr, muchos padres que si bien aman intensamente a sus hijos ante un diagnóstico así entran en depresión, confusión, o confían plenamente en lo que la ciencia les dice, él amor de este hombre le hizo luchar contra lo que la ciencia le decía, no aceptar lo que le vaticinaban a su hijo y venció.
Si alguien que lee este artículo y ve el video y tiene o conoce de un niño con lesión cerebral del cuál se dice jamás caminará, sepa que la ciencia se equivoca y existe la posibilidad de que si pueda hacerlo.













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