Joep Schrijvers es holandés y ha trabajado como asesor para muchas grandes empresas de su país. Escribe sobre políticas corporativas y relaciones laborales y ha sido investigador, gerente y consultor de empresas.
Pasa buena parte del año dando conferencias sobre desarrollo personal y psicología del comportamiento en el mundo laboral.
Tras el éxtito deslumbrante de su primer libro,(La estrategia de la Rata), Schrijvers se ha embarcado en un segundo proyecto relacionado con la vida laboral: The Monday Morning Feeling, sobre cómo enfrentarse a la depresión de los lunes por la mañana en la oficina.
Este no es un libro convencial de autoayuda, liderazgo y relaciones en la empresa, es un libro sobre el arte de la intriga y la conspiración en la oficina y es una guía para sobrevivir en la empresa.
Algunos comentarios sobre el libro:
¿Has conocido alguna vez a un trabajador feliz? ¿Y a un directivo honrado? ¿Y a un compañero de oficina automotivado y sonriente? Olvida todo lo que te han contado sobre trabajo en equipo y desarrollo personal y descubre con Joep Schrijvers cómo huir de tu compañero el trepa, cómo jugársela al jefe y cómo conseguir tus objetivos. Un manual de supervivencia en la oficina ácido, sincero y con un afilado sentido del humor. Si estás harto de las guías sobre liderazgo empresarial y quieres descubrir el verdadero camino hacia la cima, ¡espabila!
Joep Schrijvers realiza en su libro La estrategia de la rata un análisis muy ilustrativo de las tácticas más rastreras para ganar una lucha de poder. Conocerlas puede ser muy útil tanto si te sientes con estómago para ponerlas en práctica, como si tienes que defenderte de ellas.
Observa las señales. Schrijvers identifica algunas señales que nos pueden indicar que algo se está cociendo o que puede empezar a cocerse en breve: metas ambiguas desde la dirección, intereses contrapuestos, cambios en el corto plazo, antiguos enemigos, confidencias de pasillo inesperadas. Tienes que acostumbrarte a ver más allá: identifica movimientos extraños, incorporaciones inesperadas, reuniones de pasillo, silencios repentinos… No dejes de acudir a la impresora, a la fotocopiadora, a la máquina de café, aprovecha las escapadas para fumar un cigarrillo e ir ampliando tus fuentes de información. Y aprende a escuchar selectivamente: “Si alguien te comenta: la reunión fue caótica. Olvídate de preguntar por qué. Haz hincapié en el adjetivo y verás cómo suelta la lengua: “¿caótica?”. Con esta sencilla pregunta que repite lo comentado por nuestro interlocutor, éste se siente impelido a explicar con pelos y detalles su afirmación.
Desarrolla tu red de contactos. Hay que tener amigos hasta en el infierno, dice el refrán. Y en el caso de una lucha de poder, esta máxima es fundamental. Resérvate al menos tres días al mes para mantener tu red de contactos y te sorprenderán los resultados.
Identifica la corte. Toda organización tiene una corte integrada por los más poderosos y su camarilla. Analiza con detenimiento quién es quién y prueba a acercarte a los rangos inferiores.
Busca aliados poderosos. además de arrimarte a la corte, vete buscando aliados poderosos entre las categorías intermedias. Schrijvers recomienda buscar un confidente entre los profesionales que estén rondando los 50. Aprovecha su sabiduría y extrae toda la información posible.
Crea tu propia corte. Identifica a aquellas personas que te pueden hacer la vida más fácil y atraelos a tu causa. Suelen forman parte de los escalafones inferiores: administrativos, secretarias, recepcionistas… Son gente que, normalmente, manejan mucha información, tienen ojos en todas partes y también pueden hacerte más fácil el día a día.
El arte del Empalme. A menudo los diferentes grupos se solapan o necesitan información de otros grupos, si te puedes convertir en lo que el autor llama Empalme entre dos grupos, conseguirás que tu poder suba enteros.
Alíate con el enemigo de tu enemigo. “Calcula en todo momento hasta qué punto los intereses de los demás pueden favorecer o dificultar la consecución de tus propios intereses o si coexisten con ellos de manera indiferente. Entre las brumas de la conspiración debemos descubrir y aprender siempre quién ama a quién, quién odia a quién y por qué”, insiste el autor de La estrategia de la rata.
Divide y vencerás. Escoge a tus alimañas cotorras y lanza rumores que sean veraces, extraídos de dossieres o de conversaciones… Se trata de sembrar la duda, pero poniéndolo en boca de quienconsidere que es su aliado. Muchas veces no necesitarás ni mentir, te bastará con sacar algunas frases de contexto. Lo importante aquí es que piense que el rumor, el secreto o la malediciencia salen de alguien más o menos cercano a él. Si no es inteligente, se dejará llevar por la rabia y antes de que descubra la verdad, ya se habrá enemistado con su anterior rival.
Trabaja sobre las debilidades del otro. Analiza cuál es la aspiración o el temor más profundo de tu adversario. Aprende a alimentarlo con imágenes y palabras disfrazadas de compasión y, una vez encendidos, aprende a convertirte en salvador de esos miedos.
Controla a tu enemigo. Joep Schrijvers lo llama represión Gran Hermano: “La verdadera rata fingirá ser un amigo, pero actuará como un espía. Se trata de conseguir toda la información que puedas sobre tu enemigo”.
Llegado a este punto, ataca. Este experto propone tres tipos de tácticas: el ataque directo (sobornos sentimentales, puntos débiles); el que llega por terceros personas (abrir varios frentes, filtraciones y cotilleos, formación de lobbies...) y el ataque a través de uno mismo (muéstrate servil y cooperador, sé impredecible, borra huellas de tus actos...).
Pasa buena parte del año dando conferencias sobre desarrollo personal y psicología del comportamiento en el mundo laboral.
Tras el éxtito deslumbrante de su primer libro,(La estrategia de la Rata), Schrijvers se ha embarcado en un segundo proyecto relacionado con la vida laboral: The Monday Morning Feeling, sobre cómo enfrentarse a la depresión de los lunes por la mañana en la oficina.
Este no es un libro convencial de autoayuda, liderazgo y relaciones en la empresa, es un libro sobre el arte de la intriga y la conspiración en la oficina y es una guía para sobrevivir en la empresa.
Algunos comentarios sobre el libro:
¿Has conocido alguna vez a un trabajador feliz? ¿Y a un directivo honrado? ¿Y a un compañero de oficina automotivado y sonriente? Olvida todo lo que te han contado sobre trabajo en equipo y desarrollo personal y descubre con Joep Schrijvers cómo huir de tu compañero el trepa, cómo jugársela al jefe y cómo conseguir tus objetivos. Un manual de supervivencia en la oficina ácido, sincero y con un afilado sentido del humor. Si estás harto de las guías sobre liderazgo empresarial y quieres descubrir el verdadero camino hacia la cima, ¡espabila!
Joep Schrijvers realiza en su libro La estrategia de la rata un análisis muy ilustrativo de las tácticas más rastreras para ganar una lucha de poder. Conocerlas puede ser muy útil tanto si te sientes con estómago para ponerlas en práctica, como si tienes que defenderte de ellas.
Observa las señales. Schrijvers identifica algunas señales que nos pueden indicar que algo se está cociendo o que puede empezar a cocerse en breve: metas ambiguas desde la dirección, intereses contrapuestos, cambios en el corto plazo, antiguos enemigos, confidencias de pasillo inesperadas. Tienes que acostumbrarte a ver más allá: identifica movimientos extraños, incorporaciones inesperadas, reuniones de pasillo, silencios repentinos… No dejes de acudir a la impresora, a la fotocopiadora, a la máquina de café, aprovecha las escapadas para fumar un cigarrillo e ir ampliando tus fuentes de información. Y aprende a escuchar selectivamente: “Si alguien te comenta: la reunión fue caótica. Olvídate de preguntar por qué. Haz hincapié en el adjetivo y verás cómo suelta la lengua: “¿caótica?”. Con esta sencilla pregunta que repite lo comentado por nuestro interlocutor, éste se siente impelido a explicar con pelos y detalles su afirmación.
Desarrolla tu red de contactos. Hay que tener amigos hasta en el infierno, dice el refrán. Y en el caso de una lucha de poder, esta máxima es fundamental. Resérvate al menos tres días al mes para mantener tu red de contactos y te sorprenderán los resultados.
Identifica la corte. Toda organización tiene una corte integrada por los más poderosos y su camarilla. Analiza con detenimiento quién es quién y prueba a acercarte a los rangos inferiores.
Busca aliados poderosos. además de arrimarte a la corte, vete buscando aliados poderosos entre las categorías intermedias. Schrijvers recomienda buscar un confidente entre los profesionales que estén rondando los 50. Aprovecha su sabiduría y extrae toda la información posible.
Crea tu propia corte. Identifica a aquellas personas que te pueden hacer la vida más fácil y atraelos a tu causa. Suelen forman parte de los escalafones inferiores: administrativos, secretarias, recepcionistas… Son gente que, normalmente, manejan mucha información, tienen ojos en todas partes y también pueden hacerte más fácil el día a día.
El arte del Empalme. A menudo los diferentes grupos se solapan o necesitan información de otros grupos, si te puedes convertir en lo que el autor llama Empalme entre dos grupos, conseguirás que tu poder suba enteros.
Alíate con el enemigo de tu enemigo. “Calcula en todo momento hasta qué punto los intereses de los demás pueden favorecer o dificultar la consecución de tus propios intereses o si coexisten con ellos de manera indiferente. Entre las brumas de la conspiración debemos descubrir y aprender siempre quién ama a quién, quién odia a quién y por qué”, insiste el autor de La estrategia de la rata.
Divide y vencerás. Escoge a tus alimañas cotorras y lanza rumores que sean veraces, extraídos de dossieres o de conversaciones… Se trata de sembrar la duda, pero poniéndolo en boca de quienconsidere que es su aliado. Muchas veces no necesitarás ni mentir, te bastará con sacar algunas frases de contexto. Lo importante aquí es que piense que el rumor, el secreto o la malediciencia salen de alguien más o menos cercano a él. Si no es inteligente, se dejará llevar por la rabia y antes de que descubra la verdad, ya se habrá enemistado con su anterior rival.
Trabaja sobre las debilidades del otro. Analiza cuál es la aspiración o el temor más profundo de tu adversario. Aprende a alimentarlo con imágenes y palabras disfrazadas de compasión y, una vez encendidos, aprende a convertirte en salvador de esos miedos.
Controla a tu enemigo. Joep Schrijvers lo llama represión Gran Hermano: “La verdadera rata fingirá ser un amigo, pero actuará como un espía. Se trata de conseguir toda la información que puedas sobre tu enemigo”.
Llegado a este punto, ataca. Este experto propone tres tipos de tácticas: el ataque directo (sobornos sentimentales, puntos débiles); el que llega por terceros personas (abrir varios frentes, filtraciones y cotilleos, formación de lobbies...) y el ataque a través de uno mismo (muéstrate servil y cooperador, sé impredecible, borra huellas de tus actos...).














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