Este es un trabajo realizado en especial con mujeres de diferentes partes del mundo y que tienen en común que han sido víctimas de guerra, genocidio, persecuciones por razones étnicas, o violencia de género, por razones religiosas o políticas.
En la práctica se observó como ellas manejan el sufrimiento y el estrés, observándose que las mujeres en general y las madres en particular ante el peligro lo primero que hacen es defender a su descendencia y si pueden solicitar el apoyo de otros o de instituciones lo hacen, antes que huir o atacar para ponerse a salvo su prioridad siempre será cuidar de sus hijos.
El cuidado y buen trato siempre facilitará la reparación de los daños provocados por situaciones extremas y a la vez facilitan las respuestas más adecuadas ante situaciones de estrés. Las personas que crean vínculos y participan en relaciones sociales nutritivas tienen mayor capacidad de controlar las respuestas al estrés y al sufrimiento disminuyendo así la situación de amenaza y de dolor.
El contacto enriquecedor con los padres en la infancia, el apoyo social durante los periodos de tensión, la amistad y una cálida relación de pareja previenen de la cronificación del estrés y protegen contra los problemas psicológicos y de salud mental.
En este documento se presentan casos para mostrar como el establecimiento de dinámicas de apoyo social y el buen trato al interior de la familia tras sucesos violentos, protege a los niños de los traumatismos y facilitan la curación, por eso este enfoque pone énfasis en el valor terapéutico de la solidaridad.














1 comentarios:
La resilencia es un fenómeno que me propongo abordar en mi tradicional libro de vacaciones de verano 2010 -2011. Les pasaré el link.
Lic. Carlos Sacatrauma.
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